"Turismo Sanitario"
Una interesante reflexión de un profesional de la sanidad
En los últimos días hemos seguido por la prensa el cambio de la normativa de la Ley de Extranjería
para evitar "el turismo sanitario" de la población “inmigrante.
Debemos diferenciar a grandes rasgos dos tipos de “inmigrantes”:
• Aquellos que provienen de la UE y donde realizando los trámites pertinentes seguirán
viniendo a España y según el acuerdo que se establezca con su países de origen recibirán
la asistencia y uno u otro Estado la pagará. Son los "extranjeros ricos" que
en algún caso están realizando el llamado "turismo sanitario". Suelen ser pacientes
mayores que vienen a operarse a España (por ejemplo prótesis de cadera....) desde Inglaterra,
Alemania... El gasto sanitario de este grupo de población tiene
fácil solución con acuerdos entre países.
• Aquellos inmigrantes "en situación administrativa irregular" que provienen
mayoritariamente de países pobres y que su principal objetivo es trabajar pero que no tienen
permiso de trabajo y por tanto en algunos casos trabajan en la economía sumergida, (además pagan impuestos como
el IVA que contribuyen a financiar por vía de los presupuestos generales del Estado, la
sanidad, educación, infraestructuras, etc.)
Con la reforma de esta normativa se quiere mantener únicamente el acceso gratuito a menores,
embarazadas y urgencias. Esta atención de
mínimos es donde puede acumularse la mayor parte del gasto ya que la atención hospitalaria
es más cara que la de Atención Primaria.
Al dejar fuera de la atención normalizada a inmigrantes "irregulares" se produce una situación de falta de atención en patologías crónicas
que son minoritarias en este colectivo pero ocasionarán una grave situación de indefensión a los que les "toque" ser diabéticos, hipertensos... Un mal control de estas
enfermedades acabará ocasionando complicaciones que finalmente precisarán ingresos hospitalarios
que pueden provocar un mayor gasto.
Habría que recordar también que los inmigrantes usan mucho menos
el sistema sanitario que los autóctonos, cosa ya sabida en el resto de países desarrollados pero
también demostrado en España con múltiples estudios científicos. La mayoría de inmigrantes "irregulares" son jóvenes y sanos, especialmente
los de los países pobres, incluso cuando se ajusta por edad y sexo las diferencias son grandes. Globalmente los inmigrantes están usando y gastando en la Sanidad Pública española
mucho menos que los españoles..."
Las consecuencias van a a ser muy negativas a muchos niveles:
• Se excluye a un porcentaje de la población que vive en España de la asistencia sanitaria que
es un derecho humano básico.
• Los principales perjudicados van a ser los inmigrantes "en situación administrativa
irregular" que desarrollen algún tipo de patología que precise un seguimiento crónico, o que
puedan beneficiarse de diagnósticos precoces de sus patologías o de actividades preventivas
como vacunas.
• El desarrollo de estas enfermedades acabarán perjudicando innecesariamente a estos
pacientes y ocasionando probablemente un mayor gasto, debido a las complicaciones que
finalmente precisarán ingresos hospitalarios mucho más caros que la prevención o el
tratamiento precoz de las enfermedades.
• Puede dificultarse el control de distintas enfermedades transmisibles como la tuberculosis lo
cual podría perjudicar a toda la sociedad.
• Plantearán importantes problemas éticos en los profesionales sanitarios que no podrán
atender en condiciones a estos pacientes, que además pertenecen en gran medida a
colectivos socialmente desfavorecidos.
Hay dos ideas clave que no debemos olvidar :
• El Sistema Nacional de Salud español es de los más eficientes de los países
desarrollados y su principal problema es el de la infra-financiación, especialmente de
la Atención Primaria.
• Nuestro SNS tiene varias ineficiencias como el gasto hospitalario desproporcionado
en ocasiones, el uso de fármacos con bajo valor terapéutico, el empleo de tecnología cara y de última generación que en ocasiones no es necesaria, el exceso de
medicalización, la realización de determinadas actividades preventivas de baja utilidad y alto coste global... En estos casos podrían realizarse actuaciones que
permitiesen importantes ahorros en el sistema sanitario. El ahorro real con la medida
sobre los inmigrantes será muy bajo comparado con estos otros problemas.
Como ciudadanos y sanitarios deberíamos aportar nuestra opinión científica y ética, y desde sociedades científicas y colegios de médicos expresar nuestro
rechazo a esta propuesta."
Extracto del artículo de Luis Andrés Gimeno Feliu
Medicina Familiar y Comunitaria
Centro de Salud San Pablo de Zaragoza
Profesor Asociado de la Universidad de Zaragoza


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